Aventura de vértigo por los puentes colgantes de Chulilla

Publishing date 7/12/2017

A apenas una horita de Valencia (60 kilómetros) se esconde un sendero poco conocido pero espectacular: la Ruta de los Puentes Colgantes de Chulilla, una aventura vertiginosa.
Aventura de vértigo por los puentes colgantes de Chulilla

Esta ruta, también conocida como la ruta de los pantaneros de Chulilla, se encuentra en las inmediaciones del pequeño pueblo del mismo nombre, dentro del Cañón del río Turia, un verdadero paraíso natural. Aquí te contamos todo los secretos de una de las excursiones más fascinantes que puedes hacer en la Comunitat Valenciana.

 

El pueblo de Chulilla

Antes de realizar la excursión merece la pena dedicarle un rato al pueblo de Chulilla, que es uno de los pueblos más bonitos de la provincia de Valencia. Se caracteriza por sus casas blancas y su antiguo castillo, que se ubica en lo alto de la colina donde se encuentra el pueblo. Te recomendamos subir al castillo por un camino empedrado y disfrutar desde allí de las vistas del entorno natural.

 

La historia de los puentes de Chulilla

Los puentes colgantes de Chulilla que puedes ver hoy en día son nuevos, fueron construidos en el 2013, pero su historia se remonta mucho más lejos en el tiempo. En la España de los años 50 se construyeron muchos pantanos, uno de los cuales es el Embalse de Loriguilla, en los alrededores de Chulilla. Los obreros que trabajaban en la construcción vivían en el pueblo y para acortar la distancia que recorrían para llegar al embalse construyeron dos puentes: un puente fijo y otro colgante, de esta forma llegaban al trabajo en mucho menos tiempo. Desafortunadamente, una riada se llevó consigo estos puentes en 1957 y tardaron más de medio siglo en volver a construir puentes en el mismo lugar.

 

Senderos por los puentes de Chulillas

La ruta se realiza dentro de un cañón, conocido también como las Hoces del Río Turia. Este desfiladero tiene unas asombrosas paredes verticales de más de 80 metros de altura y, a menudo, se ven escaladores que intentan conquistar dichas paredes. El sendero cuenta con unos 5 kilómetros, cruza varias veces el río Turia y bordea las paredes en la parte superior.

 

El primer puente tiene una altura de 15 metros sobre el río y su longitud es de unos 20 metros. Si tienes mucho vértigo quizás te asuste un poco mirar hacia abajo, pero puedes estar tranquilo que el puente es muy seguro, ya que está soportado por unos cables de acero que están anclados a las rocas. Igualmente, siempre es mejor ir con precaución y no cruzar el puente en grupos grandes. El otro puente es más largo, 28 metros, pero cruzarlo es menos vertiginoso, ya que se sitúa a una altura de solo 5 metros y medio sobre el lecho del río. Las vistas desde el puente son preciosas, así que te aconsejamos detenerte un momento en el puente para disfrutarlas.

 

Cerca del camino de la Ruta de los Puentes Colgantes encontrarás otro lugar mágico que merece ser recorrido, es el Charco Azul, un lago idílico que parece una piscina natural en el que se reflejan las montañas que lo rodean. Podrás acercarte al lago por unas pasarelas (aunque estas no están en el mejor estado) y, en verano incluso invita a darse un chapuzón.  

Otros datos: Chulilla

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