Descubriendo los tesoros escondidos de la Valldigna

Publicado el 7/12/2017

Rodeada por la Sierra de Corbera y la del Mondúver por un lado, y por el azul del Mediterráneo por el otro, encontramos una de las zonas más interesantes del levante español: la Valldigna.
Descubriendo los tesoros escondidos de la Valldigna

Esta subcomarca, que forma parte de la Safor y que incluye 4 pueblos (Simat, Tavernes, Barx y Benifairó), ofrece multitud de tesoros escondidos, listos para ser descubiertos por visitantes curiosos que buscan rutas diferentes y originales. En este artículo vamos a aconsejarte 5 planes que hacer en la Valldigna… ¿Preparado? ¡Allá vamos!

 

Visitar el Monasterio de Santa María de la Valldigna

Este lugar se encuentra en la localidad de Simat y forma parte de la Ruta de los Monasterios de Valencia. Fue fundado en 1298 por Jaime II de Aragón y cuenta con 3 diferentes fases de construcción: la primera, de estilo gótico, que seguía los cánones arquitectónicos cistercienses (con la estructura alrededor del claustro). La segunda, que corresponde a la restauración obligada tras el gran terremoto de 1396. Y la última, la siguiente renovación tras el terremoto de 1644, cuando se añadieron elementos de estilo barrocos al diseño original. El año 1991, la Generalitat Valenciana adquirió el monasterio y comenzaron las actuaciones para recuperarlo. Se abrió al publico en el año 1998.

 

Ruta de la Nevera y las Balsas del Drova

Se trata de una ruta de senderismo que comienza en el pueblo de Barx y que, a lo largo de 12 kilómetros, pasa por lugares tan interesantes como la Nevera o las Balsas de la Drova.

 

La Nevera es, sin duda, uno de los puntos más curiosos de la Valldigna: se trata de un pozo de unos 9 metros de profundidad donde los monjes almacenaban la nieve del invierno, para poder disponer de hielo a lo largo de todo el año.

 

Las Balsas del Drova son unas piscinas artificiales, también construidas por los monjes, que servían para recoger el agua que se utilizaría posteriormente para regar los campos.

 

El Castillo árabe d’Alfàndec

Se conoce también como el Castillo de la Reina Mora o el Castillo de Marynién y, si bien hoy en día solo quedan los restos de lo que fue, es una visita imprescindible en la Valldigna. Se encuentra cercano al municipio de Benifairó, en la cima de un empinado monte. Fue construido a finales del siglo XI por los árabes, aunque se pueden apreciar las reformas góticas aplicadas por los monjes cistercienses que residían en la zona.

 

Las cuevas del Bolomor

Estas cuevas son unas joyas culturales únicas: los hallazgos arqueológicos sugieren que aquí se encontraron los asentamientos humanos más antiguos de toda la Comunitat Valenciana (que datan entre los años 350.000 y 90.000 a.C.). 

 

Celebrar el día de la Valldigna

Se celebra durante el fin de semana más cercano al 15 de marzo y es una de las fiestas más importantes de toda la Safor. Con estas celebraciones, donde no faltan bailes, música y eventos culturales, se quiere rememorar la fundación del Real Monasterio de Santa María de la Valldigna y reivindicar la belleza de esta tierra.

 

Una curiosidad: ¿sabes que Jaime II de Aragón fue quien le dio el nombre de “Valldigna“? Se cuenta que tras combatir con los musulmanes en Alicante y Murcia, pasó por estas tierras y encantado con su belleza exclamó “esta es una vall digna per a un monestir de la vostra religió”.

Otros datos: Comunitat Valenciana

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