El encanto mediterráneo de la Cala del Portitxol

Publicado el 2/04/2018

La Cala del Portixol, también conocida como Cala de la Barraca, es uno de esos lugares de playa que maravillan a cualquiera que los visita. No se trata de una playa clásica de arenas finas y una gran extensión, pero cuando conozcas este pequeño rincón paradisíaco de aguas transparentes al sur de Jávea no querrás irte de allí.
El encanto mediterráneo de la Cala del Portitxol

El Portixol es una playa de arena y grava, con una anchura media de tan solo unos ocho metros, y una longitud de unos pocos cientos de metros. Situada entre el Cap Prim y el Cap Negre, en la provincia de Alicante, pertenece a Xàbia y está rodeada de un frondoso bosque mediterráneo, típico de la zona.

 

Cómo llegar a la Cala del Portixol y servicios de la playa

Para llegar hasta la Cala del Portixol en vehículo, hay que conducir durante unos ocho kilómetros por la carretera del Cabo de la Nao, hasta llegar a un desvío que lleva a un pequeño aparcamiento. También se puede acceder a la cala a pie desde el mirador de la Cruz del Portixol.

 

En los alrededores de la Cala del Portixol se pueden visitar cuatro miradores. Estos son el Mirador de la Cruz del Portixol, el de L’illa, la Falzia y el Cap Negre. Existe una ruta de senderismo que une los cuatro miradores y que se puede recorrer sin gran dificultad, para luego bajar a la playa a darse un refrescante baño y relajarse un rato, o bien practicar otros deportes.

 

La Isla del Portixol, visible desde casi cualquier punto, domina el paisaje con sus 300 metros de altura. Sus aguas son muy demandadas por los amantes del submarinismo, ya que sus fondos rocosos son muy ricos en praderas de alga posidonia y contienen una interesante fauna marina.

 

Es un lugar de gran interés para quien quiera iniciarse en el buceo. Se pueden contratar guías que te acompañen buceando hasta los mejores lugares, o que te ayuden con la iniciación en este fantástico mundo en el que descubrir los increíbles fondos marinos de la costa alicantina.

 

También se pueden practicar otros deportes acuáticos como el kayak, piragua o canoa, recorriendo playas y acantilados, y bordeando las diversas islas cercanas al Portixol durante todo el dia, en busca de bonitos paisajes junto a una de las mejores calas de Xàbia.

 

A pesar de ser una playa casi salvaje y en la que reina una gran tranquilidad, junto a ella hay una pequeña posta sanitaria, con servicio de vigilancia y salvamento, y algunos viejos embarcaderos. Pero lo que más llama la atención son sus pequeñas casitas pintadas de color blanco, antiguamente habitadas por pescadores, que salpican la costa creando un ambiente muy mediterráneo y relajado.

 

Se alquilan hamacas y sombrillas, así como canoas y kayaks. También encontramos al menos un restaurante, abierto a diario durante los meses de verano, en el que degustar productos frescos del mar o ricos arroces con unas vistas sin igual.

 

Lo que no hay son tiendas ni hoteles en las inmediaciones, pues es una cala rústica alejada del ajetreo de las ciudades o pueblos cercanos. Por eso es ideal para relajarse y desconectar en un entorno de aguas cristalinas y bosques.

Otros datos: Xàbia/Jávea

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