Eating in Albaida

  • Albaida tiene una gran variedad de platos dentro de su gastronomía, con un protagonista principal, el arroz. Hay que destacar el arroz al horno, el arroz caldoso con conejo, arroz de puchero, arroz con acelgas, la sartén de invierno y de verano, arroz con costra de huevo... Durante todo el año hay una serie de comidas que son muy estacionales por cuestión de costumbres y sobretodo por falta de los productos en el mercado o por falta de productividad en la tierra. Por fiestas de octubre y Navidad, destaca la repostería hecha con almendras, huevos, harina, azúcar y aceite (‘carquinyols’, pastelillos de boniato, rollitos, tortas de almendra, polvorones, almendras de turrón, yemas y nueces al fondant, merengues de café, pastel de espuma...) y que cada vez es menos casera. Alguno de estos dulces se puede adquirir a los hornos del pueblo durante todo el año, como la pastelería Soler y la pastelería Espí donde se elaboran estos dulces típicos en Albaida. En otoño, el rey de la cocina es la seta, que admite cualquier tipo de presentación (en una torta al horno, fritos con ajos, con sartén o arroz caldoso...). En verano, los caracoles en su salsa y la torta de tomate y pimiento (si es posible probarla casera con tomates y pimientos del terreno, mejor), son dos platos que hoy aún tienen mucha relevancia. En este periodo estival no nos privamos de comer los helados que elaboran las pastelerías (granizados de café y lima, un corte de turrón o trufa...). Por enero o febrero, es muy típico ir de cazuela con los amigos, compañeros de trabajo... Y, por Cuaresma, comer albóndigas de 'abadejo' preparadas para el Viernes Santo, además de los tradicionales monas y hogazas. También elaboran en Albaida el membrillo, fruta muy admirada y conocida por griegos y romanos. Dicen que es muy bueno para los que padecen del estómago por sus propiedades.

    5