Yacimiento visigodo Valencia La Vella

València la Vella

 
Así se conocen las ruinas situadas en una terraza sobre el río, entre el margen derecho del Turia y el barranco de la Cabrassa, a unos 3 km. al sudeste de Riba-roja de Túria.
 
Es uno de los yacimientos arqueológicos valencianos del que contamos con noticias más antiguas, siendo mencionado en el siglo XIV por el Consell de València en relación a un proyecto para transvasar aguas del Xúquer al Túria y en el siglo XV por la Batlia, la cual concedió licencia a un particular para “recerca de tresor” en València la Vella y término. El gran poeta Jaume Roig (s. XV) le dedica unos versos en su obra L’Espill o Llibre de les dones:
“Vella València/ fou derrocada/ per inculpada/ d’incontinència. / L’altra València, /
dita vellarda/ gran e gallarda/ tan pus antiga/ quant gran amiga/ dels vells
romans...”.
 
Durante los siglos XVI y XVII sus ruinas llamaron la atención a los cronistas regnícolas,
Beuter (1538), Viciana (1563), Escolano (1610), Diago (1613), tratando de identificarlas con alguna de las ciudades mencionadas en las fuentes clásicas, concretamente con la ciudad romana de Pallantia. Otros autores a lo largo de los siglos XVIII y XIX, asumen la interpretación clásica de nuestros antiguos cronistas o proponen nuevas identificaciones como Etovissa o Laurona. Danvila (1889), sin negar el nombre de Pallantia, opinaba que se trataba de un castro romano destruido en tiempos de Augusto. Valls David (1902) defiende que Etobesa o Etovissa y Pallantia son una misma ciudad, la Pallantia de los romanos sería la Etovissa de los cartagineses.
 
En contraposición a la supuesta denominación erudita de Pallantia, la tradición popular, al menos desde el siglo XIV, conoce a estas ruinas con el nombre de “València la Vella”. El calificativo tendría relación con la supuesta existencia de una primitiva Valencia que luego fue abandonada al trasladarse al emplazamiento actual, tradición sin ninguna base científica y que ha sido totalmente rebatida por la arqueología.
 
Las investigaciones arqueológicas han permitido determinar la cronología visigoda y la funcionalidad militar del yacimiento. Lo característico del lugar, de una superficie aproximada de 4 ha., es la existencia de una potente muralla de 1,80 m. de espesor, que se adapta a la topografía del terreno, reforzada por torres planta cuadrada (3 x 3 m.) de proyección exterior, ambas de mampostería trabada con hormigón de cal.
 
El abundante y variado material cerámico proporciona una cronología centrada entre mediados del siglo VI y mediados del siglo VII d.C. y evidencia contactos con el norte de África y el Mediterráneo Oriental. En el interior del recinto se documentan molinos de mano y abundante escoria de hierro que evidencian algunas de las actividades productivas y de transformación allí realizadas.
Este yacimiento, único por sus características y cronología en la Comunidad Valenciana, ha sido interpretado como un castro visigodo de la segunda mitad del siglo VI, que formaría parte de las fortificaciones, castra y castella, estratégicamente situadas controlando el territorio circundante y articuladas en torno a calzadas importantes y en función de los centros urbanos, normalmente amurallados y asiento de una sede episcopal, caso de la ciudad de Valencia, probablemente relacionado con el complejo momento histórico de reorganización y control de estos territorios por parte del monarca visigodo Leovigildo, en respuesta a la ocupación bizantina (552) del sur y sudeste hispanos. Es uno de los escasos ejemplos de arquitectura militar visigoda de la Comunidad Valenciana y uno de los mejores y cronológicamente más tempranos identificados en la Península ibérica. Además, en el mismo yacimiento y en los alrededores, se documentan abundantes testimonios de la Guerra Civil (1936-1939), nidos para ametralladoras y armamento pesado, trincheras, galerías, grafiti, etc. que forman parte de nuestra historia más reciente y de nuestro patrimonio. Por otra parte, se asienta sobre un importante yacimiento fosilífero del Mioceno marino. Por todas estas circunstancias y aprovechando el recientemente creado Parque Natural del Turia, sobre el cual València la Vella supone un excelente mirador.
  • Características:
  • Época: Tardo Romana-Visigoda
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