La curiosa historia de la Casa de las Conchas en Peñíscola

Existen rincones curiosos en Peñíscola que te encuentras al caminar por las calles de este bello pueblo bañado por el mar Mediterráneo. De camino al Castillo Templario del Papa Luna encontrarás un edificio singular con una curiosa historia, la Casa de las Conchas.
 La curiosa historia de la Casa de las Conchas en Peñíscola

Pasear por las calles de Peñíscola te lleva hasta rincones maravillosos que muestran la belleza de este pueblo costero rodeado de murallas y bañado por el mar Mediterráneo. Si subimos desde el Portal de Sant Pere encontramos el Bufador y también el Museo del Mar, y si seguimos subiendo por esta calle nos topamos con el Castillo Templario del Papa Luna.

En este recorrido, en la calle Farones, hay sin duda un edificio que llama la atención de los visitantes además del castillo, una casa cuya fachada está totalmente cubierta de conchas, con una curiosa historia detrás de su construcción: la Casa de las Conchas.

 

Sobre Peñíscola

Situada en la costa de la provincia de Castellón, Peñíscola es una ciudad llena de historia. Por sus calles han pasado desde los Caballeros de la Orden de los Templarios o reyes, hasta el Papa Benedicto XIII de Aviñón, que vivió en el Castillo de Peñíscola desde 1411 hasta su muerte en 1423.

Su situación, entre el mar Mediterráneo y la Sierra de Irta, ofrece al visitante gran variedad de paisajes entre los que escoger. Además, su casco antiguo conserva la belleza de su pasado, pudiendo pasear junto a sus murallas y visitar su famoso castillo. También se puede descubrir el bonito paseo marítimo, o bañarse en sus extensas playas situadas hacia el norte o en las acogedoras calas que se suceden hacia el sur.

 

Historia de la Casa de las Conchas

De camino al Castillo, entre estrechas calles empedradas y tiendecitas de souvenirs encontramos la preciosa Casa de las Conchas que no pasa desapercibida ante los visitantes. No sólo es un edificio llamativo, sino que además la historia detrás de su construcción la hace todavía más especial.

Todo comenzó cuando a principios de los 50 un matrimonio, Timoteo y Justa, junto con sus 3 hijos (Agustín, Gloria y Joaquín) empezaron a pasar un mal momento económico debido a la falta de trabajo y abastecimiento. En esta situación Justa tuvo la idea de aprenderse bien la historia de cada rincón de su ciudad y así contársela a los turistas que empezaban a llegar a Peñíscola, a cambio de la voluntad.

Sin saberlo, Justa se convirtió en la primera guía turística y promotora del turismo en Peñíscola. Poco a poco este trabajo fue generando ingresos en la familia hasta que pudieron comprarse un solar, donde ahora se encuentra esta peculiar casa.

A pesar de la delicada situación de salud por la que pasaba Timoteo, consiguieron construir la casa que consta de tres plantas. Decidieron decorar toda la fachada con conchas autóctonas debido al amor que sentía la familia por el mar, y que adquirieron intercambiando tabaco por conchas con los marineros de la zona.

Con ventanas arabescas y el escudo del Papa Luna en honor al origen de la localidad, la casa se terminó de construir por completo en el año 1961. Una vez terminada, Justa abrió frente a la casa la primera tienda de souvenirs de Peñíscola, ayudando a crear esa imagen de promotora turística que acompañó a Justa durante toda su vida.

Actualmente, esta casa se ha convertido en un símbolo y punto de interés de la ciudad, junto con su Castillo. Son numerosos los turistas que se acercan hasta aquí para fotografiarse junto a su puerta de madera, sus paredes repletas de conchas o haciendo una panorámica para poder apreciar toda la belleza de la casa. Sin duda alguna, forma parte del itinerario que todo visitante debe ver en esta ciudad.

Otros datos: Peñíscola

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