Disfrutar del silencio en Hotel La Escondida

Ecoturismo, ocio y diversión

Descripción de la oferta:

En el trayecto a La Escondida nos seducen pequeñas pistas que nos encontramos en la senda. La costa desaparece de nuestra vista para sustituirse por grandes e imponentes árboles que se retuercen y aferran de maneras imposibles a los difíciles terrenos que lindan con la carretera. 

Disfrutar del silencio en Hotel La Escondida
Disfrutar del silencio en Hotel La Escondida

Hotel La Escondida es un lugar fascinante y encantador ubicado en la alta montaña de Penàguila. Ese difícil acceso lo hace más mágico si cabe. Ante nuestra mirada, un valle ligeramente elevado y al orgulloso mando de sus 500 hectáreas de finca. Se encuentra a 20 minutos de la ciudad de Alcoy y muy cerca del Parque Natural del Carrascar de la Font Roja.

El edificio es de arquitectura árabe tradicional de más de 100 años de antigüedad. Todas las habitaciones están decoradas en un estilo rústico chic y los muebles han sido diseñados y hechos a mano especialmente para La Escondida con colores influenciados por la campiña y olivares que rodean al hotel. La cocina cuenta con un equipo de excepción y ofrece platos suculentos usando los ingredientes más frescos y productos de procedencia local.

Dos piscinas (cubierta y exterior), spa, golf, un sinfín de actividades y… Disfrutar del paisaje a través de los grandes ventanales de las habitaciones, perderse en el cielo azul y oír el silencio. ¿Evocador?

Servicios opcionales:

Penàguila es un pequeño pueblo enclavado en la sierra de Aitana. Allí podremos ver desde un jardín centenario hasta un museo etnológico, pasando por “el portalet” o recorrer sus calles en busca de paz. No nos olvidamos del comer, nos espera una buena cocina donde podréis degustar los típicos platos de la montaña.

Galería
Penaguila_Hotel La Escondida_Img5

En el trayecto a La Escondida nos seducen pequeñas pistas que nos encontramos en la senda. La costa desaparece de nuestra vista para sustituirse por grandes e imponentes árboles que se retuercen y aferran de maneras imposibles a los difíciles terrenos que lindan con la carretera. 

Penaguila_Hotel La Escondida_Img2

En el trayecto a La Escondida nos seducen pequeñas pistas que nos encontramos en la senda. La costa desaparece de nuestra vista para sustituirse por grandes e imponentes árboles que se retuercen y aferran de maneras imposibles a los difíciles terrenos que lindan con la carretera. 

Penaguila_Hotel La Escondida_Img1

En el trayecto a La Escondida nos seducen pequeñas pistas que nos encontramos en la senda. La costa desaparece de nuestra vista para sustituirse por grandes e imponentes árboles que se retuercen y aferran de maneras imposibles a los difíciles terrenos que lindan con la carretera. 

Penaguila_Hotel La Escondida_Img6

En el trayecto a La Escondida nos seducen pequeñas pistas que nos encontramos en la senda. La costa desaparece de nuestra vista para sustituirse por grandes e imponentes árboles que se retuercen y aferran de maneras imposibles a los difíciles terrenos que lindan con la carretera. 

Penaguila_Hotel La Escondida_Img4

En el trayecto a La Escondida nos seducen pequeñas pistas que nos encontramos en la senda. La costa desaparece de nuestra vista para sustituirse por grandes e imponentes árboles que se retuercen y aferran de maneras imposibles a los difíciles terrenos que lindan con la carretera. 

Penaguila_Hotel La Escondida_Img3

En el trayecto a La Escondida nos seducen pequeñas pistas que nos encontramos en la senda. La costa desaparece de nuestra vista para sustituirse por grandes e imponentes árboles que se retuercen y aferran de maneras imposibles a los difíciles terrenos que lindan con la carretera. 

Penaguila_Hotel La Escondida_Img5
Penaguila_Hotel La Escondida_Img2
Penaguila_Hotel La Escondida_Img1
Penaguila_Hotel La Escondida_Img6
Penaguila_Hotel La Escondida_Img4
Penaguila_Hotel La Escondida_Img3

Rate and share